Cómo ayudar al cuerpo a recuperarse tras los excesos de las fiestas

Excesos de diciembre y sus efectos en el cuerpo
Diciembre suele convertirse en una verdadera maratón gastronómica. Entre despedidas, cenas de Navidad y festejos de Año Nuevo, el organismo enfrenta una demanda inusual de alimentos ricos en grasas, azúcares refinados y alcohol. El resultado más frecuente es una sensación de pesadez, acompañada de inflamación y malestar digestivo.
Según la gastroenteróloga **Daiana Belén García**, cuando se ingiere una gran cantidad de comida en poco tiempo, el sistema digestivo entra en un estado de alerta. “El organismo responde sobrecargando la acción de la vesícula biliar y el hígado, con aumento en la secreción de ácidos biliares”, explicó.
Órganos bajo presión
El impacto no se limita al estómago. El hígado y el páncreas cumplen un rol clave durante estos excesos. García detalló que el hígado prioriza el metabolismo del alcohol y del exceso calórico, lo que puede generar acumulación transitoria de grasa hepática y mayor estrés metabólico.
El nutricionista **César Casavola**, jefe del servicio de Nutrición del Hospital Alemán y presidente de la Sociedad Argentina de Médicos Nutricionistas (Samenut), agregó que el páncreas incrementa la producción de enzimas digestivas e insulina. “En personas sanas, estos cambios suelen ser reversibles, pero en quienes tienen enfermedades previas el impacto puede ser mayor”, advirtió.
En casos de consumo elevado de alcohol en poco tiempo, el riesgo aumenta. “Puede desarrollarse hepatitis alcohólica o incluso pancreatitis, un cuadro que requiere internación y genera inflamación sistémica”, señaló García.
Qué recomiendan los especialistas
Tras los festejos, muchos recurren a ayunos prolongados o jugos "detox". Sin embargo, los especialistas piden cautela. Casavola aclaró que no existen alimentos milagrosos para desinflamar el organismo. “Se sugiere reposo digestivo en caso de malestar o volver a una alimentación saludable, con frutas, verduras, comidas caseras bajas en grasas y evitando frituras”, indicó.
Entre las pautas respaldadas por la evidencia, se destacan:
- **Abstinencia de alcohol**: es el mecanismo más seguro para favorecer la recuperación hepática.
- **Probióticos**: el consumo de kéfir, vinagre de manzana orgánico o probióticos específicos puede ayudar a restaurar la flora intestinal.
- **Fibras y antioxidantes**: zanahoria cocida, aceite de oliva virgen en crudo, tomate, arándanos, melón e higos.
- **Hidratación estratégica**: alimentos ricos en agua como sandía, pepino, apio y espárragos, además de infusiones como el té verde, ayudan a contrarrestar la retención de líquidos.
Contexto
Los especialistas coinciden en que el cuerpo tiene una gran capacidad de autorregulación. La recuperación no depende de restricciones extremas, sino de retomar hábitos simples: alimentos reales, buena hidratación y respetar los tiempos naturales que el organismo necesita para volver al equilibrio.